Con el acento en la innovación, se realizó el Primer Encuentro de Vinculación Ambiental de la RAAC

Con fuerte presencia de funcionarios, la cooperativa recibió la declaración de adecuación ambiental. Es la primera recuperada del Conurbano en obtenerla.

6 de octubre de 2022, CABA (Ansol). –Con la presencia de funcionarios del Municipio y la Autoridad Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR), la Cooperativa Aceitera La Matanza recibió oficialmente este jueves su declaración de adecuación ambiental y así se transformó en la primera empresa recuperada del conurbano en dejar de ser considerada un agente contaminante.

Ansol estuvo presente en el acto, donde los funcionarios y miembros de la cooperativa mostraron las instalaciones de Av. San Martín 5.840, en La Tablada, donde supo funcionar Agroindustrias Madero. Allí se brindó un detalle de los avances desarrollados por los trabajadores desde 2020, que implicaron capacitaciones e inversiones, con el fin de producir aceites con el menor daño ambiental posible.

«Para nosotros es muy importante, porque cuando arrancamos con la Cooperativa estaba la planta clausurada y no le dábamos tanta importancia a lo ambiental sino a poder producir. Pero con el tiempo fuimos entendiendo y es un paso importante», expresó Maximiliano Correa, secretario de la Aceitera La Matanza en diálogo con Ansol.

Consultado por la realidad de la asociación, el trabajador de la cooperativa graficó: «Esto es para nosotros y para los vecinos, que tenían quejas. Nos integramos en distintos espacios, abrimos las puertas al barrio. Hoy la Aceitera emplea a casi 100 compañeros, estamos en 400 toneladas por día en cuanto a molienda, de los cuales el 80% va a Molinos Cañuelas. Y refinamos 120 toneladas día, y envasamos 30 toneladas diarias«.

Quien también formó parte del acto fue Bruno de Alto, Director General Ambiental de ACUMAR, que ante la consulta de este medio resaltó que «este proceso fue más complejo y más exigente si se lo compara con la adecuación de Farmacoop, que estaba bastante avanzada y de hecho al ser un laboratorio tuvo otras dinámicas. En cambio, esta fábrica estaba con bastante deterioro físico y no había un conocimiento de cómo estaban armados los procesos productivos. Ese ordenamiento hizo que fuera un trabajo gigantesco«.

El funcionario destacó: «Ellos ya no son más agentes contaminantes». Y aprovechó para destacar que «el movimiento de empresas recuperadas está acompañado por ACUMAR. Se les exige como a cualquier empresa, pero se les da otro acompañamiento. Es una señal de que se puede producir y trabajar y respetar el medio ambiente».

Por su parte, Lucía Reynoso, del área Coordinación de Vinculación de ACUMAR dio detalles del trabajo realizado en la aceitera: «Se trata de procesos largos, con avances y retrocesos. Pero sin los trabajadores nosotros hoy no podríamos estar acá entregando esta adecuación. Nosotros un día tristísimo tuvimos que clausurar la planta, porque como estaban no podían producir, y los compañeros lo respetaron y se pusieron a trabajar. Ellos no solo recuperaron la planta sino que hicieron lo que la patronal que estuvo acá nunca hizo, que fue poner en valor el tema ambiental y producir de manera amigable«.

Por último, Javier Rando, subsecretario de Producción del Municipio de La Matanza contó que «desde el principio el distrito estuvo acompañando a la Aceitera, y hoy vemos cómo están en plena producción, con volúmenes de producción similares a los previos al 2017».

La historia de la Cooperativa Aceitera La Matanza

El 14 de julio del 2016, a los trabajadores de la empresa Agroindustria Madero les llegó la notificación oficial de algo que era un rumor cada vez más fuerte: la patronal declaraba la quiebra y había 126 hombres y mujeres sin empleo ni indemnización. Hoy, a seis años de aquellos días, la historia es otra. Así nació la Cooperativa Aceitera La Matanza, un ejemplo de autogestión.

Lo cierto es que cuando Agroindustrias Madero quebró, quedaron solo 20 trabajadores. Es que como pasa en muchas historias de fábricas recuperadas, la gente tiene que comer y no todos podían aguantar en la aceitera sin cobrar. Pero los que quedaron, no se detuvieron.

Finalmente, para agosto del 2016 lograron que se les otorgue la matrícula de cooperativa y la justicia los autorice a trabajar en el lugar, por lo que fueron una de las primeras empresas recuperadas por sus trabajadores en la era del ex presidente Mauricio Macri en el poder.