Presentan créditos para que las empresas del Matanza-Riachuelo dejen de contaminar

La Autoridad de Control de la Cuenca Matanza-Riachuelo (ACUMAR) y la Red de Adecuación Ambiental de la cuenca (RAAC) ofrecieron una jornada para capacitar a proveedores de asistencia técnica en proyectos de adecuación ambiental. 

Durante el encuentro destacaron los objetivos de las herramientas, ligados a la prevención y la corrección de factores de afectación ambiental derivados de la actividad productiva, por lo que el destino de los proyectos apunta al saneamiento y gestión de los efluentes líquidos y/o gaseosos, la optimización en el uso del agua y la gestión de residuos, en el caso del crédito para la adecuación ambiental. 

La jornada sirvió para la promoción de instrumentos para financiar proyectos de adecuación ambiental (SEPYME – ACUMAR y RAAC) que ofrece el Ministerio de Desarrollo Productivo, como el Programa de Apoyo a la Competitividad (PAC) y la línea de crédito BNA para adecuación ambiental. 

De manera virtual, asistieron a proveedores de asistencia técnica en proyectos de adecuación y mejora ambiental y se presentarán las bases y condiciones, cómo aplicar a los programas y ejemplos de formulación de proyectos. 

La iniciativa estuvo orientada a brindar detalles sobre los “instrumentos” que ofrece el Estado y el Banco Nación para aquellas empresas de la cuenca Matanza-Riachuelo que inicien el proceso de adecuación ambiental. 

Un dato clave es que, a la vera del río Matanza, existen 5.300 establecimientos (comerciales, industriales, de servicios) que se encuentran a lo largo de sus 64 kilómetros, de las cuáles 750 hoy son consideradas “contaminantes”. Hoy, cerca de 200 están ya aplicando sus planes de adecuación.

Por eso, la RAAC se encuentra activa desde finales de febrero de este año en la capacitación del equipo de vinculadores tecnológicos que visitan a las empresas para asesorarlas y ayudarlas en sus procesos de adecuación ambiental.  

Se trata de una región en la que habitan seis millones de personas, es decir, casi el 15% de la población del país, y que atraviesa 14 distritos entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires, por lo que el trabajo de ACUMAR cobra relevancia sanitaria, habitacional, cultural y ambiental.   

La tarea que realizan es ardua y compleja, ya que los residuos de origen industrial son una de las principales fuentes de contaminación de la castigada cuenca Matanza-Riachuelo, además de la acumulación de basura y los residuos y desechos cloacales.  

Al comenzar la actual gestión 805 industrias y comercios presentaban problemas en sus procesos de adecuación ambiental, lo que llevó a idear esta nueva modalidad de trabajo para que funcione en forma paralela con la tarea de fiscalización y control.  

El Director General Ambiental de ACUMAR, Bruno De Alto destacó durante el encuentro: “quiero reivindicar la construcción de una herramienta que se ajusta a las necesidades que detectamos en la gestión. En la gestión, encontramos que la situación de los establecimientos (de los 5300 empadronados) 750 quedaron sin adecuarse y son considerados contaminantes“.  

“Necesitamos que se adecúen los agentes de la cuenca, pero faltan políticas industriales y ambientales para que los establecimientos reciban colaboración, ayuda y orientación”, dijo De Alto, y agregó que “los vinculadores están recorriendo las empresas, y en un entorno de proximidad se da proceso a la adecuación”. 

En el ciclo disertarán Daniela Moya y Gonzalo Soler, de parte de la Dirección Nacional de Gestión y Política PyME; Bruno De Alto, Director General Ambiental de ACUMAR y Presidente de la RAAC; Santiago Borgna, Presentación de PYMES VERDES; Sol Niemand y Jorge Livraghi, Presentación del Programa de Apoyo a la Competitividad (PAC EMPRESAS); y Elisa Coghlan – Presentación de la línea de crédito BNA para adecuación ambiental 

Santiago Borgna, Director de Facilitación de Trámites productivos del Ministerio de Desarrollo Productivo aseguró que se busca “promover como pensar una producción más sostenible, que las pymes implementen sistemas de gestión de energía, pensar una agenda de productividad con eje en la huella ambiental”. 

“Muchos establecimientos están haciendo sus planes de adecuación”, dijo De Alto, durante el encuentro en el que participó Periferia, y sostuvo que “la herramienta está orientada para esa situación”. 

Crédito para la Adecuación Ambiental y Programa de Apoyo a la Competitvidad (PAC) 

Durante el encuentro destacaron los objetivos de las herramientas, ligados a la prevención y la corrección de factores de afectación ambiental derivados de la actividad productiva, por lo que el destino de los proyectos apunta al saneamiento y gestión de los efluentes líquidos y/o gaseosos, la optimización en el uso del agua y la gestión de residuos, en el caso del crédito para la adecuación ambiental. 

En esta línea presentaron financiamiento de hasta 50 millones de pesos, con una tasa de interés nominal anual de hasta 18% y un plazo de devolución de hasta 60 meses. En este caso la modalidad del financiamiento es por etapas, destacando que el Banco Nación controlará el proceso de ejecución del proceso.  

La línea de crédito para la Adecuación Ambiental supone que las PyMEs apliquen a inversiones medias y altas, compra de instalaciones de grandes equipos y seguimiento profesional. 

Para el caso del Programa de Apoyo a la Competitividad (PAC) se presenta como una herramienta de asistencia técnica puntual tercerizada, para inversiones medias y bajas y con desarrollo de sistemas de gestión y certificaciones.  

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *